A fines del siglo pasado, la fábrica de hilados y tejidos El
Dique construyó una pequeña presa para captar las aguas del manantial
Tlalmecapan con el fin de generar energía motriz; así se formó un pequeño lago
que los xalapeños de ese entonces ya utilizaban para realizar paseos dominicales
y navegar en lanchas.
Varias veces fué desecado y en sus orillas se formaron zonas
pantanosas. Al demolerse la fábrica el paseo quedó abandonado y el lago quedó
reducido a un estanque insalubre. Durante la administración del gobernador
Rafael Murillo Vidal (1968-1974) se emprendieron los trabajos para rescatar,
ampliar y embellecer esa zona; se construyeron dos lagos más y se reacondicionó
el que ya existía. Los lagos fueron dotados de agua en 1970 y se reinauguraron
en 1973. La majestuosa águila dorada que se aprecia en el paseo fué colocada
desde 1926, fué hecha en concreto armado y es obra del escultor xalapeño
Guillermo Rodríguez. Las calzadas construidas alrededor de los lagos permiten a
las personas pasear tranquilamente o hacer ejercicios. Existe, además, un
parque infantil para la distracción y convivencia de los pequeños. En la
actualidad, lo que se conoce como Los Lagos de El Dique, es una amplia zona
donde se encuentran parte de la Las Lomas de El Estadio, cerca de las
instalaciones de la Universidad Veracruzana, paseos y parques infantiles, un
tradicional barrio con habitantes recelosos de su territorio y, sobre todo, un
verde espacio rodeando a dos estanques que le dieron fama a ese lugar.

